Las experiencias internacionales son una oportunidad para crecer, aprender y descubrir nuevas perspectivas dentro de una organización global como Menarini. Andrea Fumanal ha tenido la oportunidad de desarrollar parte de su trayectoria profesional en Italia y, en esta entrevista, nos cuenta qué se lleva de esta experiencia y cómo ha impactado en su desarrollo profesional.
¿Qué te motivó a dar el paso de participar en esta experiencia internacional?
Principalmente, me motivó a salir de mi zona de confort y ampliar mi perspectiva del negocio en un entorno internacional, colaborando con equipos multiculturales.
Tras mi trayectoria a nivel local en España, vi esta oportunidad como un paso clave para seguir creciendo, entender cómo se toman decisiones en un contexto global y adquirir una visión más transversal.
¿Cuál está siendo el aprendizaje más valioso a nivel profesional trabajando en Italia?
A nivel de rol, gestionar por primera vez un lanzamiento a nivel europeo está siendo un aprendizaje muy significativo.
Además, formar parte de un equipo global me está permitiendo entender mejor cómo la estrategia de un producto impacta en distintos mercados, y la importancia de equilibrar la visión global con las necesidades locales.
¿Qué diferencias clave has encontrado en la forma de trabajar respecto a tu equipo habitual?
Algunas de las diferencias que estoy encontrando:
1. El rol del Product Manager: A nivel local existe una conexión más directa con la implementación de las iniciativas y una mayor cercanía al mercado. En cambio, en un entorno global, gran parte del trabajo se centra en coordinar, alinear y dar soporte a diferentes países, asegurando que la estrategia se implemente de forma consistente y eficiente.
2. El enfoque del negocio: A nivel local, se prioriza adaptar la estrategia global a las particularidades del mercado para maximizar resultados. Sin embargo, en un entorno global, el enfoque está en construir soluciones más estandarizadas y escalables, que funcionen en múltiples países, incluso si eso implica renunciar a cierta optimización en casos concretos.
3. La forma de colaborar: En equipos locales, la cercanía facilita una comunicación más ágil e informal. Trabajar en un entorno internacional implica adaptarse a distintos estilos culturales, formas de comunicación y maneras de trabajar, lo que requiere una escucha más activa, mayor claridad y una comunicación más estructurada para colaborar de forma efectiva.
¿Cómo crees que esta experiencia va a influir en tu desarrollo a futuro dentro de la compañía?
Creo que esta experiencia va a tener un impacto muy positivo en mi desarrollo, ya que me está permitiendo adquirir una visión mucho más global del negocio y entender mejor cómo se interrelacionan los distintos mercados.
Además, podré aportar ideas y buenas prácticas que he visto funcionar en otros países, ayudando a trasladar ese conocimiento a contextos locales. También me permitirá actuar como puente entre equipos.
Si tuvieras que resumir esta etapa en una idea, ¿cuál sería?
La resumiría como una experiencia transformadora que me ha permitido salir de lo habitual, cuestionar formas de trabajar que daba por sentadas y abrirme a nuevas maneras de pensar el negocio.


